Es para mí un honor hablar en representación de mis compañeros legisladores integrantes del Grupo Legislativo del Partido Revolucionario Institucional.

 

También, es un halago hacerlo ante ustedes en la víspera del aniversario número 100 de la Constitución Política que actualmente nos rige.

En dos años, todos los diputados aquí presentes, habremos de participar en la conmemoración del incierto viaje que los padres fundadores de la patria decidieron emprender hacia la consolidación de la democracia.

Como joven, a mis 24 años, tengo la oportunidad de estar aquí gracias a la libertad y al consenso de miles de ciudadanos que participaron en el anterior proceso electoral, quienes me concedieron la gran responsabilidad de velar por sus intereses a la luz de los principios de mi partido; pero sobretodo, como joven, es un orgullo representar a una Nueva Generación de personas dedicadas a trabajar por el México del futuro.

Cuando Venustiano Carranza llamó al Congreso Constituyente, jamás imaginó que mujeres y hombres pudieran participar en igualdad de condiciones en los comicios electorales; que jóvenes y adultos de diversas fuerzas políticas pudieran contender en libertad para llamar al voto ciudadano.

Somos un pueblo nacido y creado para la libertad, así dejaron escrito en este recinto, la presencia y la trayectoria de los Constituyentes Don José María Truchuelo, Don Ernesto Perrusquía y Don Juan N. Frías. Que entregaron su vida, por sus ideales de igualdad y de justicia.

Cien años han pasado y estamos hoy en una coyuntura histórica, destinados a representar con lealtad lo que significa ser legislador, esto es responder al voto de confianza de los ciudadanos que hicieron caso a nuestra voz.

Responder a quienes eligieron nuestro proyecto, que creyeron en nosotros y que vieron en nuestra capacidad y en nuestra iniciativa, la posibilidad de construir un Querétaro más próspero, moderno y con oportunidades para todos.

Nosotros, somos el resultado de la fe que todavía tienen los ciudadanos en las instituciones de la República. También no podemos negar que enfrentamos un problema, enfrentamos la falta de credibilidad, que en muchos sentidos, la política ha perdido por la renuncia a los compromisos que ella misma asumió.

En el estado de Querétaro tenemos una gran oportunidad, tenemos el respaldo de un gobierno honesto y real, que trajo las suficientes oportunidades y que ha dejado una huella importante y ha marcado una diferencia en la entidad, al cumplir con los compromisos que asumió con los queretanos.

Como legisladores priístas somos parte de una garantía institucional, de que con el orden, el diálogo y el acuerdo es posible hacer realidad los compromisos que generamos.

Pero no podemos hacerlo solos, necesitamos a los ciudadanos. Necesitamos a una población crítica y cercana, que participe y que exprese sin miedo sus opiniones, que nos haga sensibles a las necesidades de los demás, que guíe nuestro camino, que evalúe nuestra gestión; serán ellos quienes juzguen nuestros resultados, porque a ellos nos debemos.

El Grupo Legislativo del Partido Revolucionario Institucional apuesta todas sus naves a convertirse en un grupo opositor que se caracterice por su responsabilidad y por su actitud propositiva. Vamos a ejercer con profundo celo el derecho y la obligación que tenemos de ser vigilantes permanentes, para que nadie, absolutamente nadie, por poderoso que sea, se atreva a pasar por encima de los intereses de los queretanos.

Seremos juiciosos y analíticos, ahí, donde se presenten excesos, dislates, desaciertos o contemplaciones.

Habremos de exigir que se corrija el rumbo, que se acelere el paso, que nunca se baje la guardia.

Hoy,  lo decimos fuerte y claro, le abrimos las puertas al próximo gobierno del estado y al resto de las fuerzas políticas para que, desde ya, hagan de nuestro conocimiento, quienes piensan de manera distinta las reformas que requiere para poder alcanzar sus metas y objetivos que se ha propuesto.

Hemos presentado una agenda legislativa basada en diferentes propósitos, enfocados puntualmente a la resolución de los problemas más apremiantes de los queretanos…

Primero: La emancipación económica, que permita incrementar la inversión, multiplicar el empleo y generar crecimiento sostenido y sustentable.

Segundo: Fortalecer el principio universal de la seguridad. Seguridad Pública a partir de las reformas que le permitan al Ejecutivo la salvaguarda de los intereses de quienes aquí vivimos y de quienes transitan por nuestro territorio.

Seguridad social: Que consiste en fortalecer la infraestructura en nuestra entidad para todo queretano, sin importar su ideología, raza y visión económica o social, pueda acceder a la salud, a la vivienda, pero sobre todo, a una educación de calidad. Satisfactores que le permitan a cualquiera, desde su esfuerzo propio, procurarse el éxito y la felicidad, que cualquier persona, legítimamente aspira y persigue para poder alcanzar.

Tercero: Combate a la desigualdad. Habremos de identificar con precisión a diversos grupos vulnerables, como las madres jefas de familia, los jóvenes, los adultos mayores, o quienes padecen alguna discapacidad. Impulsaremos políticas públicas que redunden directamente en beneficio para estos grupos colectivos.

Compañeros de Cámara:

Creo que al igual que ustedes he encontrado una sociedad harta de promesas incumplidas, he encontrado una sociedad decepcionada del quehacer político. Esas, indudablemente, son las razones por las que líderes de diferentes vertientes de la geografía política han coincidido en trabajar por una sociedad más justa, que tenga acceso a condiciones de una vida digna.

Cómo no hacer nuestras las ideas de Luis Donaldo Colosio cuando dijo: “Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla”.

Cómo no estar de acuerdo con don Manuel Gómez Morín al señalar que hay que “…Recordar constantemente que aquí nadie viene a triunfar ni a obtener; que sólo un objetivo ha de guiarnos: el de acertar en la definición de lo que es mejor para México”.

Y cómo desestimar el señalamiento de Cuauhtémoc Cárdenas cuando precisó: “Pretendemos restaurar la República, rescatarla del entreguismo, la corrupción y la antidemocracia, tornar productiva la economía en beneficio del pueblo y orientar el desarrollo social hacia una igualdad justa y real”.

¡NO SOMOS TAN DISTINTOS!

México y los mexicanos, la sociedad en cualquiera de sus latitudes, une pensamientos y propósitos.

Compañeros Diputados, debemos unirnos a este llamado, a la sociedad y a la política en su conjunto, para demostrar que podemos caminar hacia la transformación positiva a la que todos hemos sido convocados.

En esta tribuna me comprometo con nuestros representados y con todo el pueblo queretano, a ser un activo del Congreso al servicio del estado; vigilante de sus intereses; gestor también de recursos y soluciones para llevar resultados que resuelvan problemas y mejoren la calidad de vida.

Ese es mi compromiso; esa es mi voluntad; ese será mi esfuerzo en el día a día porque sé que éste… ES NUESTRO MOMENTO.